Ir a FORMULATV

Un año de 'La familia de la tele': El esperpéntico "todo vale" que terminó en una previsible tragedia

Martes 5 de Mayo de 2026 01:00
 

Un año de 'La familia de la tele': El esperpéntico "todo vale" que terminó en una previsible tragedia

El universo 'Sálvame' sufrió su última gran estocada en la televisión pública.

Tal día como hoy, hace un año (tras dos señales del universo que no fueron escuchadas), se estrenó en La 1 'La familia de la tele', una sobreprotegida y súper promocionada apuesta de un nuevo colorido y supuestamente divertido magacín que traería la diversión a las tardes.

Después de un muy caro desfile y 35 programas, el show producido por La Osa fue cancelado tras unas desastrosas audiencias entre multitudes de polémicas. Un desastre sin paliativos que hizo tambalear la actual directiva de RTVE presidida por José Pablo López con la compañía de Sergio Calderón ante el empeño de salvar algo insalvable.

Un imposible encaje en la televisión pública

En una entrevista posterior a la cancelación del formato, Lydia Lozano confesó que avisó a sus compañeros que TVE era otro terreno con mucha línea roja pero no le hicieron caso. Y es que fuera de Mediaset hace demasiado frío.

'Sálvame' fue un programa que levantó tantas pasiones como odios y es que esa combinación del tono irreverente con la carencia de escrúpulos y filtros lo convirtió en el representante premium de la telebasura. Si bien, dentro de lo malo, hay cosas aún peores (incluso dentro de TVE), es cierto que potenció su propio lenguaje ante su propio cosmos.

'Sálvame' era Telecinco y Telecinco era 'Sálvame'. Un programa que se retroalimentaba del núcleo duro de sus propios realities y viceversa hasta el punto de que creaba una adicción entre sus espectadores convirtiendo a la cadena en una poderosa líder ofreciendo lo mismo mañana, tarde y noche, pero que murió de agotamiento y desencadenó una crisis que tras la dependencia absoluta de ese modelo ha acabado con el canal hundido en datos catastróficos.

'Sálvame' no acabó triunfando, ni en su final hizo demasiado ruido, el último Deluxe no pasó de un 11,7% lejos del millón de espectadores. Y después vino el fracaso en Netflix, en TEN y, finalmente, en TVE.

TVE decía que no iba a ser 'Sálvame' y, en efecto, no era 'Sálvame', pero no dejaba de ser un programa con todos los rostros de 'Sálvame', el equipo de 'Sálvame' y la productora de 'Sálvame' (esta última imputada por espionaje y revelación de secretos). Entonces el primer motivo del fracaso fue que era demasiado 'Sálvame' para los que odiaban aquel programa pero muy poco 'Sálvame' para sus amantes.

La cadena venía de triunfar con algo atípico en su programación como 'La Revuelta', que si bien ha bajado y ya no arrasa sigue siendo un activo entre el público joven gracias a su contenido alejado de lo habitual y que se ha adaptado muy bien a lo que pide La 1 (exceptuando el tema de los horarios).

Pero el programa de La Osa era otra jungla y esa metamorfosis se hizo sin saber cómo: un gigantesco plató nada funcional y miles de secciones alejadas del corazón. A eso había que sumar la presencia de Aitor Albizua e Inés Hernand, rostros de TVE, como presentadores pese a no estar relacionados con las vidas pasadas de este formato.

¿El resultado? La nada más absoluta. Un espacio de corsés con polémicas fabricadas que no interesaban, que un día era una cosa y otro día era otra y cambiaba constantemente de horarios. Todo eso también con el hecho de que, en medio del programa, se incluían las dos telenovelas diarias 'Valle salvaje' y 'La promesa', que hacían una audiencia mucho más alta y eran (y siguen siendo) el espacio troncal de la programación vespertina.

Lo que nació con un Gran Desfile terminó con un Paseo de la Vergüenza del que Belén Esteban y María Patiño han quedado como los rostros visibles de un fracaso con una directiva y una productora que se siguen enriqueciendo a costa de RTVE esta vez con programas de salseo político que emulan el mismo estilo pero con temas mucho más serios.

La (in)cultura del esperpento

No, no todo vale en la televisión pública. Por supuesto que RTVE debe ofrecer una parrilla diversa y variada que apele a todos los públicos pero siempre siendo fiel a sus principios como servicio esencial: que se basa en informar, educar y entretener de formas no escabrosas.

'Sálvame' era telebasura. Podía entretener a algunos, pero no era más que un espacio que fomentó la banalidad, la humillación y el espectáculo lleno de miserias. Es probable que a José Pablo López le encante ese modelo, ahí está su constante empeño de meter con malos datos constantemente realities que utilizan recursos similares, pero cuando gestionas la empresa audiovisual más importante del país, encima pública, lo que hay que pedir es absoluta responsabilidad.

Gente de izquierdas, ante la carencia de referentes en la televisión generalista y el no querer reconocer el mal que supone ser un cotilla, ha idealizado este programa como uno de valores progresistas por el famoso "rojos y maricones" que soltó una vez Jorge Javier Vázquez durante aquella polémica de Alfonso Merlos y Javier Negre en la que a la hora de la verdad les estaban dando promoción y visibilidad.

'Sálvame' no era ni mucho menos de izquierdas, era un programa que mercantilizaba las miserias de la sociedad a través de la banalización y la apología de la ignorancia y la incultura. La televisión pública, ahora secuestrada por infoshows de la misma productora, debe ejercer de motor cultural del sector audiovisual.

Eso no significa que sólo se puedan emitir documentales o cine de autor, al fin y al cabo La 1 no deja de ser un canal generalista orientado al espectro más amplio de la sociedad, pero sí que en su variedad y diversidad prime el buen gusto y el criterio.

No, en TVE no se deben consentir ni los gritos ni los ataques personales ni las humillaciones ni los golpes bajos. Se debe fomentar el debate sosegado, el humor inteligente, la ficción que toque temas históricos y sociales y la información entendida como un contrapoder de servicio público y no algo al servicio de productoras corruptas.

A día de hoy todavía seguimos pidiendo que los políticos y los directivos se tomen en serio RTVE, que no dejen entrar cualquier chabacanería, que se den cuenta que es una cadena seria (¡eso no quiere decir que no sea entretenida y divertida!) y que 'Sálvame' (y, por extensión, todos estos realities que están colonizando la parrilla, además de infoshows) no es más que otro juego sucio de la ultraderecha para promover valores clasistas (la creencia de que alguien es importante por el simple hecho de ser famoso, sea el motivo que sea) o directamente ultraderechistas.

Todo esto terminó en una innecesaria guerra entre sindicatos, Consejo de Informativos, trabajadores y extrabajadores por la presencia de un programa que nunca debió existir en la televisión de todos y que en su mes y medio en emisión provocó un gran desprestigio a uno de los pilares de nuestra democracia como son los medios de comunicación públicos.

'Sálvame' murió, pero lo hizo donde no debió hacerlo.

Comentarios

Necesitas ser usuario registrado de FormulaTV.com para comentar en este blog. Conéctate o haz clic aquí para registrarte

Sobre este blog...

Yo hablo de mis series y lo que me gusta y hago mis posts para intercambiar opiniones con lo que le gusta a los demás. Ésa es mi finalidad, es un blog completamente personal.
Creado por
Categorías
Archivo