
'La Revuelta' es un éxito positivo para TVE. Lo hemos hablado varias veces, de la necesidad de que la televisión pública conecte con las nuevas generaciones para garantizar su supervivencia. Sin embargo, la actual televisión pública tiene como principal mal que gestiona aún peor sus éxitos que sus fracasos.
Se ha convertido en algo habitual que el show presentado por David Broncano retrase su final hasta las 23h10, empezando a esa hora el prime time pese anunciarlo a las 22h50, práctica muy típica de Antena 3 que La 1 ha decidido copiar porque parece que tiene que imitar todo lo malo de las demás.

¡Ay, qué peligro!
'La Revuelta' llegó a la programación de La 1 el 9 de septiembre del año pasado y rápidamente arrasó en audiencia, provocando una resurrección de la franja que tenía hundida la cadena. Eso ya advertía de un fuerte peligro en una TVE obsesionada con el share, pero al principio de todo los horarios parecían medianamente respetables.
Sin embargo, el 26 de septiembre se dio el primer desliz: la cadena pública estrenaba 'Las abogadas', su gran apuesta de ficción nacional de este otoño, a las 23h04 de la noche alargando el programa estrella. Un movimiento tramposo que respondía al deseo desesperado de TVE de conseguir el éxito de la aclamada serie, eliminando las Loterías de por medio.
A pesar de su tardío inicio, casi 1,3 millones de espectadores (13,3%) vieron el piloto, un dato sobresaliente que ya no se ve apenas en las series españolas de prime time. Empezando más puntuales la semana siguiente, la audiencia cayó al 9,3% y volvió al doble dígito repitiendo los trucos del episodio piloto.
Eso trajo muchas críticas, yo mismo me quejé, aunque fueron relativamente suaves por el hecho de que al menos las ficciones terminaban antes de las doce de la noche.
Reconozco, con cierta honestidad, que aquí tuve que lidiar con mis propias contradicciones, porque yo no tengo ninguna obsesión con el share pero sí un deseo de que La 1 tenga una apuesta firme por las series españolas de calidad de emisión semanal como es la mencionada o, en menor medida, 'Detective Touré'.
En ese sentido, tras la mala experiencia que han tenido las series estos últimos años en La 1, prefiero esta tardía hora de emisión, donde todavía es prime time, que el que sean relegadas a la medianoche tras una película repetida, porque por ahora siguen siendo accesibles a un buen puñado de espectadores.
Porque tengo los pies en la tierra y sé que ninguna de las dos habría sido un éxito de no ser gracias a que tuvieron ese impulso previo, eso no las hace menos valiosas para TVE, pero sé que tal y como están las cosas, es un milagro que aguanten.
Pero eso no quita que sea terrible que no sólo se empiece a las tantas si no que se mienta con la hora de inicio, algo que pone en entredicho la credibilidad de La 1 de forma muy grave.
Manteniendo mis contradicciones, pienso apoyar a 'Asuntos internos' y 'Ena' para que hagan la mejor audiencia posible pese las sucias estrategias, porque que fracasaran sería aún peor en una TVE tan hostil hacia las series pese la buena calidad de éstas.
El querer convencernos de que un fracaso es un éxito

En circunstancias normales, un programa que sólo consigue superar el 10% empezando pasadas las 23h10 y terminando cerca de las 2 de la mañana, sería cancelado por baja audiencia en cualquier cadena pero en La 1 parece que ya están deseando darle el pase VIP a la renovación.
'Bake Off: Famosos al horno' es un fracaso maquillado porque cuando hablamos de este tipo de contenidos, la audiencia sí debe ser el factor principal, al ser un programa de amplio espectro de espectadores y no un contenido de nicho que destaque por una vocación de servicio público.
Hay un interés absurdo por parte de ellos de querer salvar 'Bake Off' a toda costa y si retiene el 10,9% del otro día renovará aunque no llegue a 800.000 espectadores. Un programa que no tiene apenas espectadores ni ofrece un servicio seguirá en emisión por una simple trampa e ilusión.
Es lícito que La 1, como cadena generalista, busque contenidos de entretenimiento más vacío que atraigan a una alta audiencia para compensar los bajos datos de otras apuestas que sí son más propias de un canal público, pero a ellos se les debe pedir que lleguen a una audiencia amplia de verdad. ¿Por qué salvar 'Bake Off' y dejar morir 'HIT'? ¿Es necesario que les paguemos sueldos astronómicos a famosos de segunda que vienen de la telebasura para que cocinen pasteles? Encontrar el equilibrio entre audiencia y servicio público es difícil pero no hay que aprovechar la condición de televisión pública para colarnos cualquier cosa justificando que no necesitan tan altas audiencias y, paradójicamente, recurrir a trucos propios de las privadas para intentar crear una falsa sensación de éxito.
Ni con el arrastre de 'La Revuelta', el programa brilla, y ésa es la realidad. Tuvo que huir de la noche del domingo porque la hundió.
Horarios razonables, programas razonables
Como he dicho, 'La Revuelta' es lo que necesitaba La 1, es un programa perfecto para el canal y que ha abierto la puerta a que quieran apostar por un humor más irreverente en la televisión de todos, pero los abusos hacen que al final sea menos disfrutable de lo que podría y es que esa entrevista extra de casi todos los días se hace pesada y el ritmo no da para hora y media.
Ya es poco habitual que el programa presentado por David Broncano termine antes de las 23h10, aunque se dio la excepción con el 'Benidorm Fest', que aunque se puede argumentar que su emisión fue tardía, no llegó a niveles tan extremos. Pese a terminar antes que 'El Hormiguero', la primera semifinal de la preselección de Eurovisión alcanzó un gran 13,1%, su mayor share histórico, con 1,2 millones de espectadores, un resultado nada desdeñable en la televisión de hoy.
Está bien que La 1 quiera aprovechar el arrastre de su programa estrella porque es eficaz, en tiempos de bajo consumo hay que agarrarse a clavos ardiendo para mantenerse vivos, pero puede hacerlo a una hora más razonable.
Realmente yo siempre he sido contrario a los access prime time, considero que es una franja innecesaria, de ahí a que viera con buenos ojos el fallido intento de adelanto del producto estelar de La 1, pero como he dicho, fue fallido. Las excepciones exitosas fueron más excepcionales que nunca y fue un infierno para las series, que terminaron todas en datos del 5%.
Las audiencias no son lo más importante en TVE pero dudo que la pública invierta ese dinero que cuestan con las expectativas de fracasar miserablemente, así que el apoyo y el blindaje tristemente se hace necesario.
Empezar a las 22h30 sería más razonable, más o menos lo intentó con '4 estrellas', pero el resultado tampoco fue del todo fructífero, parece que todas las cadenas tienen que ponerse de acuerdo a la vez.
¿Lo ideal entonces? Volver al horario inicial de 'La Revuelta', porque aunque las 22h50 es tarde, es el mal menor en un panorama desolador.
Lo verdaderamente revolucionario sería recortar la duración de los grandes formatos: las series ya duran 50 minutos, se hacen ligeras de ver, lo próximo deben ser los programas. ¿Por qué 'Bake Off' o 'Masterchef' no pueden durar eso si sus formatos internacionales lo hacen? La respuesta correcta es, ah sí, el share...
Si La 1 tuviera la voluntad de terminar el prime time a las 0h entre semana, dentro de lo malo, sería bueno. Sus programas de entretenimiento serían mucho mejores. Sería una televisión pública mucho más decente.
Pero bueno, tenemos lo que tenemos, no del todo malo, no tan bueno como debería. Una pena que lo bueno se utilice de malas maneras.
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