Hay veces que finales esperados te dejan un sabor de boca muy agridulce. El de ayer de "El internado" fue algo así como ver acabar una guerra de la que sabías cómo iba a terminar, pero que, aún ganando los buenos, te da la sensación de que le ha faltado un "algo" que no eres capaz de explicar.
Pero empecemos por el principio. Habíamos dejado a un Iván moribundo metido en la dichosa máquina y a punto de morirse. Digamos que medio en sueños se topa con Roque, en algo así como "el más allá", y éste le acusa de ser también es un asesino y que debe irse con él, pero acaba salvándose. La máquina ha funcionado. Durante toda la noche, ante la estupefacta mirada de los militares, quienes siguen con toda la zona acordonada, se va resolviendo el problema del virus. La máquina los va curando a todos y ya sólo les queda lo más difícil. Salir del recinto. Y no es tarea fácil, porque el teniente Garrido, a pesar de que en el último momento parecía echarse atrás en todo al no matar al Max, y la insípida Amaia están todavía en el internado dispuestos a echar por tierra todos los planes de Alicia y Fermín, que han tomado el mando de la situación.
Fermín tiene un plan. Usar los pasadizos para sacar a todos de allí, pero tiene que buscar la manera de engañar a los militares y hacerles creer que van a salir por un sitio que realmente no van a utilizar. Él irá por un lado y mandará al resto por el camino que va hacia la trampilla. Así se lo hace saber a todos, incluido a Garrido, quien se ofrece para ir con Fermín y distraer a los militares. Por supuesto, Garrido le cuenta al coronel cuál es el plan, y éste, por mediación de Hugo, decide matar a todos echando por la salida que tienen pensado utilizar para la escapada un gas venenoso.
Una vez decidido como se hará todo, lo que premia es la rapidez, así que Alicia y Martín ponen en marcha a todo el mundo y empiezan a meter a los alumnos y profesores por el hueco de la chimenea camino de los pasadizos, dejando atrás a Marcos, Iván, Julia y Vicky, que tienen la orden de quemar el colegio. Mientras echan gasolina por todas partes, vemos a Paula que lee una nota: "Escóndete en tu habitación que juntos iremos a buscar a mamá. Y no se lo cuentes a nadie. Marcos". Pobrecita, qué fácil es engañar un niño pequeño. Paula, que siempre confía ciegamente en todo lo que su hermano dice, sigue las instrucciones de la nota y se va a su cuarto mientras todo empieza a quemarse. Cuando los cuatro amigos casi han terminado, Evelyn aparece por la chimenea buscando a Paula, lo que hace retroceder a Marcos para buscar a su hermana. Al mismo tiempo los militares entran en el colegio intentando salvar la máquina, pero llegan demasiado tarde. Cuando Paula aparece por fin, se topan todos con Amaia, quien dice volver porque se ha dado cuenta que Paula no está. Menuda zorra (con perdón). Ella mejor que nadie sabe de la valía que tiene la niña para su abuela, así que se la lleva a la fuerza por los pasadizos, con Vicky y Marcos pisándole los talones. Mientras, Julia e Iván se quedan enfrentándose a Hugo, que no ceja en su empeño de aniquilar a todo el mundo. Les apunta con una pistola, pero Iván consigue distraerlo y le propone un último enfrentamiento. Aquí yo pensé que si no iba a existir nadie capaz de dar una buena leche al profesor de gimnasia y quitárselo de en medio, porque a mí particularmente ya me estaba rayando bastante. Al final Iván consigue cargárselo y el pobre acaba ardiendo, al igual que le pasó a Camilo en su momento. La chimenea se bloquea con Julia dentro, pero a Iván no le da tiempo a escapar.
Volvamos a Fermín. Se supone que iba a hacer una señal (explotar una mina) para distraer a los militares y llamar su atención, y que al tiempo iba a servir como aviso a todos de que tenían el camino despejado para salir por la trampilla. Cuando llega a su destino, por supuesto no hay nadie. El coronel está justo donde le ha mandado Garrido. Este apunta a la cabeza de Fermín con una pistola y le dice algo así como "no es conveniente contarle tus planes a todo el mundo, nunca sabes quien es tu enemigo". Cuando el coronel abre la trampilla y echa el gas no sucede nada, ante la incredulidad de Garrido. Aquí me encanta la sonrisita de "jódete" que le pone Fermín. Los alumnos no están en la trampilla. Resulta que Roque había grabado con su móvil al teniente mientras enterraba a Lucía, y Julia, quien desde el principio había sospechado que el suicidio de Roque no era lo que parecía, se lo había encontrado tirado en el bosque. Fermín lo pudo ver a tiempo y había ideado un plan para engañar al teniente. Todo el mundo ha huido por otro camino: están en el lado opuesto al acordado, en la salida del pozo, sanos y salvos. El teniente se descontrola y Fermín consigue desarmarle, pero Garrido tiene un arma blanca escondida y acaba apuñalando al cocinero, para largarse hacia la salida del pozo. Tiene que evitar como sea que todo el mundo se largue.
Mientras tanto Marcos y Vicky van detrás de Amaia, pero se separan porque en los pasadizos hay muchos caminos y el tiempo corre en su contra. Marcos las encuentra, pero la nieta de Theodora tiene a Paula agarrada por el cuello con una jeringuilla en la mano, idéntica a la que usó para matar a Max. De repente aparece alguien por detrás gritando "¡Puta acoplada!". Vicky le tenía muchas ganas a Amaia, así que ni corta ni perezosa le pega un buen palazo a la "Heidi", quien cae al suelo clavándose a sí misma la jeringa destinada a Paula. Quizás este haya sido uno de los momentos más satisfactorios de todo el capítulo.
En el pozo, mientras, María se da cuenta de que algo no va bien, y Alicia le explica todo el tema del engaño a Garrido, por lo que corre a buscar a Fermín enfadada porque nadie le ha contado nada. Cuando todos están intentando salir rompiendo la valla aparece un militar que les apunta con su arma. Tiene órdenes de no dejar salir a nadie, y Garrido, que aparece de repente, intenta convencerlo de que dispare. Este Garrido también acabó rayándome bastante, y eso que al principio me gustaba. Y aquí es cuando llega uno de los momentos más esperados por todos. La aparición de Héctor/Samuel e Irene/Sandra, enfrentándose a los militares, a quienes por fin convencen de que están realmente equivocados con todo lo que ha pasado. Así que vemos, de una vez, a Paula y a Marcos correr a los brazos de su madre y su tío. Fue un momento bonito, pero aquí me dejó un poco descolocada. Me esperaba algo más emocionante.
Y por último está Fermín, que se desangra en brazos de María, Julia e Iván, quien ha conseguido salir del colegio por la puerta principal. La muerte de Fermín ha sido muy heroica. Entre él, Julia (encontró el móvil de Roque) y Rebeca (consiguió meter el uranio en el colegio) han conseguido salvarles la vida a todos. A final muere. La muerte que se anunció como inesperada o que no iba a gustarnos. A mí personalmente no me ha hecho enfadar; me habría decepcionado más si hubiera muerto otro que tenía cosas pendientes. Fermín no era de mis favoritos, pero al final murió después de haber cumplido su misión y ha sido un desenlace "bonito" para él, aunque suene raro decirlo. Ese momento pidiéndole a Julia que cuide de Iván y María, con una sonrisa, es verdaderamente emotivo.
La serie acaba con Rebeca, que se salva con la ayuda de uno de los militares, deteniendo al coronel y la Theodora, y con Garrido también detenido. Alicia ha cumplido su objetivo de ver a todos en la cárcel, y Marcos y Paula el de volver al lado de su madre.
Aquí, repasado todo en mi memoria, me quedan un par de cosillas por atar. Me hubiera gustado, por ejemplo, ver la cara de Theodora cuando se entere de que su adorada nietecita está muerta. O la de garrido cuando sepa que su hijo clonado nunca nacerá. Me queda la duda también si lo de la violación de Amaia fue real o un mero montaje para engañar a todos; me ha extrañado ver a Amaia tan acojonadita sabiendo como es realmente.
He visto por ahí que mucha gente aún tiene muchas preguntas en el aire, pero yo creo que sus respuestas son muy evidentes en muchos casos. Por ejemplo, muchos habláis de que Rebeca no ha pasado por la máquina, pero es que no sabemos realmente si llegó a infectarse. Cuando se infiltró con Fermín en el campamento de los militares se dijo que no lo estaba, y luego ya ha estado rodeada de gente sana y sin dar signo alguno de síntomas relacionados con el virus. Así que yo doy por hecho que Rebeca ha podido esquivarlo. Otros os habéis preguntado por qué Marcos no pregunta por su padre, pero es que yo creo que él ya sabe que está muerto. Alicia rescató a Sandra de los pasadizos y ella sabía que Andrés murió, y si no recuerdo mal, a Marcos se lo contó al principio de la temporada. Lo del beso de Lucas y Paula, por poner otro ejemplo, no tiene por que darse aún. El crío dice que se besarán, pero no dice cuando. Además en su sueño pasan una serie de cosas que no sabemos si sucederán todas juntas o irán por partes y podrán referirse a muchas cosas. También se habla de que Fermín podría haber muerto en las cien mil oportunidades que tuvo a lo largo de su estancia en el colegio, pero es que su misión era desmontar todo el tema de Ottox, y no ha muerto hasta que no lo ha logrado. Si lo hubieran matado antes quien sabe como iban a salir todos del internado. su presencia hasta el final me parece justificada, aunque estuviera destinado a morir sí o sí.
Luego es verdad que en el guión hay algunas incoherencias por lo fantasioso de algunas de las cosas que han pasado. Evelyn dijo en el penúltimo episodio que "la gripe no se cura con cualquier máquina, sino con recetas". No podría estar más acertada, porque lo de que se curen todos en apenas ocho horas y ya está me ha parecido demasiado surrealista; por no hablar de la construcción de la máquina con cuatro piezas antiguas y el empalme de una serie de cables, uno detrás de otro, ha sido un poco raro, porque luego arrancaba con un ordenador que parecía de última generación. También me descoloca un poco que al final consigan romper la valla sin pisar ninguna de las minas, de las cuales se supone que había muchas colocadas muy pegaditas a ella. Luego ya no hablemos de la "no presencia" de los superiores de policía o de los familiares de los alumnos en una cuarentena a priori tan complicada, por no hablar de que María se pusiera el uniforme de trabajo para escapar del colegio o la pachorra de todos los protagonistas en determinados momentos sabiendo que la muerte les está bailando la oreja.
Al final se han quedado varios defectos por el camino que hubieran podido arreglar, como el desaprovechamiento de Amparo Baró en su papel de Jacinta. Y ya no hablemos del tema de los "Archivos secretos", una gran idea que se fue al traste a medida que iban muriéndose muchos de los personajes que luego contaban lo que había sucedido.
Como conclusión puedo decir, ahora que ya han pasado unas cuantas horas desde su emisión, que el final me ha gustado para lo que era la serie, o lo que había llegado a ser. Una historia que empezó más o menos bien, que incluso prometía bastante, pero que al final habían liado sin mucho sentido, la verdad. Tanto querer estirar y explotar un producto de éxito te lleva a cometer muchos errores innecesarios. Le han dado un final más o menos digno, a la altura de lo que se había llegado a convertir, porque la verdad es que visto el percal tampoco se puede pedir mucho más al ingenio de los guionistas. Sí que he echado de menos algo así como un epílogo que terminase de cerrar el círculo, algo que corroborase que todos han podido continuar con sus vidas. Pero bueno, ya sería rizar más el rizo, así que me doy más que satisfecha.
Menuda parrafada he soltado........