Ir a FORMULATV

Y un año más, empieza y acaba Eurovisión de forma efímera

Domingo, 15 de Mayo de 2011 14:46

Un año más, empieza y acaba Eurovisión de forma efímera. Todo principio tiene un final, y el de Eurovisión llega demasiado pronto. Este año, en concreto, Eurovisión ha sido en Alemania, que aunque ha organizado un buen espectáculo, también ha cometido bastantes errores como el inicio de la gala. Lena Meyer debía cantar la canción ganadora del año pasado, con la misma versión. Aún así, la canción se ha adaptado para ser cantada por otra persona excepto en su final. Eso ha sido un mal inicio y me ha decepcionado.

A partir de aquí, quiero comentar brevemente todas las canciones, excepto con mis preferidas, en las que me voy a explayar. Aviso que mi opinión es muy diferente a los resultados del festival y por lo tanto, son muy diferentes a los de la gran mayoría y prueba de ello, que mi canción preferida ha sido la que ha quedado última.

Salir a pasear bajo la lluvia de noche como Dionisio

Martes, 22 de Febrero de 2011 22:32

Miguel Mihura es un escritor y periodista español que ha pasado a la historia por su participación en revistas humorísticas como "La codorniz", por la renovación que hizo en el teatro cómico español y por su mítica obra "Tres sombreros de copa", que tardó en entenderse veinte años.

Miguel Mihura creaba arte, pero detrás de ese arte que se puede llamar por ejemplo "Tres sombreros de copa" (o cualquier otra de sus obras), había una crítica social importante sobre temas tan del momento como el convencionalismo burgués que marca por ejemplo a Dionisio (protagonista de "Tres sombreros de copa") o la situación de la mujer y de su emancipación.

Miguel Mihura era un joven bohemio español con encanto para las féminas -ya sabéis con que famosa folklórica estuvo- que como todos los de su tiempo, le gustaba hacer tertulias en pequeños cafés y compartir ideas con otros intelectuales. Estoy seguro que a Miguel Mihura le hubiera encantado ir al mítico "Quatre gats" de Barcelona, una cafetería, cabaret, bar, restaurante, como queráis llamarlo, de la ciudad condal, que además de ser famoso porque es una obra del mataronense Puig i Cadafalch, era lugar de encuentro de personajes trascendentales como Santiago Rusiñol, Ramón Casas o Pablo Picasso.

A veces, a Mihura le gustaba jugar al despiste, y aunque no caía muy bien a la prensa porque supuestamente era algo arisco, él se definía con contraposiciones: "Soy bueno y malo, perezoso y activo, simpático y antipático, triste y alegre, francófilo y germanófilo, modesto y vanidoso, tonto y listo. Soy, por tanto, como esos discos de gramófono, que por una cara tienen una dulce melodía y por la otra cara una tabarra. Y todo depende de que se acierte a colocarme de un lado o de otro en el toca discos."

Yo como él me he sentido así, muchas veces. A veces eres negro y otras blanco, pero todo depende de la cara que se quiera ver y en el caso de los discos, que se quiera escuchar.

Aún y así, y aunque me apetecía hablar un poco de Miguel Mihura brevemente, porque me gusta su literatura y me parece una persona admirable, prefería hablar de Dionisio, el protagonista de "Tres sombreros de copa", ese personaje que nos sorprendió por ser un bohemio y por vivir al límite con su inocencia. Ese personaje que se sintió fuera del estamento social al que pertenecía porque a pesar de formar parte de una burguesía conservadora, le gustaban las chicas con aficiones tan profundas como ir a comer cangrejos frente al mar, hacer volcanes en la arena y nadar. Pero cuando conoce en un hotel a una chica tan liberal como Paula, bailarina de un ballet, y aunque le parece la chica más maravillosa de su mundo, es poco antes de su noche de bodas y no se atreve a abandonar a su futura mujer que representa el convencionalismo e irse con la vida alegre de Paula.

El fragmento del libro que quizás es más duro es cuando el suegro de Dionisio va a buscarlo al hotel porque es el día de la boda y tiene que decidir quedarse con Paula, escondida detrás de una cortina, o con su futura mujer. En ese momento, a pesar de pasar su última noche de soltero con Paula, descubriendo un universo desconocido para él, por cobardía y por convencionalismo, abandona a la mujer de la que se ha enamorado en poco tiempo, para casarse a los 27 años, tal y como hacían los chicos decentes de su tiempo. Casarse, por cierto, con una bella dama que tenía aficiones como cantar "El pescador de perlas" junto al piano, canción que a Dionisio le parecía horrorosa y que a mí, de hecho, también me horroriza.

Dionisio acaba la historia mal. El final feliz sería que en un brote de locura (elemento muy presente en Dionisio), se fuera corriendo con Paula a la playa antes de que llegara su suegro, y desaparecieran por toda la costa española perdiéndose para siempre del universo gris de su futura mujer y de su familia. Pero Mihura como pretendía hacer una crítica social creó un final mucho más realista.

A pesar de todo, Dionisio es un claro ejemplo de vida bohemia y por eso, aunque no se atrevió a abandonar el convencionalismo de su familia y de su entorno, no quedándose con la chica de vida alegre, es un gran hombre y un claro ejemplo muy admirado por el autor de este blog por ser un chico no decente que sale a pasear bajo la lluvia de noche.

Esa doble moral española que juzga injustamente a Chari

Sábado, 01 de Enero de 2011 22:11

Una chica está mal con su pareja, entra en GH con muchos chicos, siendo ella la única fémina en una casa, y se lo pasa bien. Tontea, a veces se porta algo mal porque hace cosas que no debería hacer si tiene pareja, pero ella es presumida, le gusta gustar y disfruta. Ella es fiel a su pareja.

Otra chica entra en GH, tiene su pareja fuera, conoce a un chico que le gusta, se lía con él, hace cositas que había prometido no hacer, y disfruta. Ella es infiel a su pareja.

Explicado rápidamente, se puede entender perfectamente el primer caso, el segundo no. La primera chica disfruta, hace cosas que están mal, pero es fiel a su pareja, y a pesar, de hacerle algo de daño, no le es infiel. La segunda, en cambio, juega con su pareja, y se lía con el primer chico que le gusta de GH.

Como todos habéis adivinado (todos los que veis GH), la primera chica de la que hablo es Chari y la segunda corresponde a Laura.

Para mí, el primer caso (Chari) está justificadísimo, en cambio el de Laura (aunque no la lapido porque a mí eso no me va) no lo entiendo mucho.

España, ese fantástico país que destaca por su comprensibilidad y moral correcta, castiga a Chari, la abuchea, y en cambio, apoya el caso de Laura. Laura lo que ha cometido es mucho más fuerte que lo de Chari. Es lógico que a los espectadores no les guste como se comportó Chari. Yo lo entiendo, pero creo que ese público que abuchea a Chari, que la insulta, que la desprecia, debe ser el mismo que critique y juzgue más duramente el comportamiento de Laura. Y lo triste, es que no es así. Hay una doble moral. Laura es una santa y Chari, la guarra de la edición, cuando no ha sido infiel a su pareja.

Esto también sucede con la fabulosa Mercedes Milá, que posiblemente sea una de las caras más hipócritas que tenemos actualmente en televisión. Ella adora a Laura, y en cambio, hace comentarios muy desafortunados a Chari.

Después de esta crítica a los espectadores de GH y a su fabulosa presentadora, ya que son personas justas que juzgan las cosas con una moral muy correcta, pasaré a hacer un comentario en apoyo a Chari.

Yo entiendo a Chari perfectamente, a ella le gusta jugar, pasárselo bien, y aunque sabe que eso no es lo correcto, lo hace porque se deja llevar. A todos nos ha pasado eso. Pero tontear no es malo, lo fuerte viene después, que es pasar de ese tonteo con una persona que te gusta, a algo que se convierte en una infidelidad a tu pareja. Y Chari ha decidido libremente que ese tonteo no llegue a más, si ha tomado esa fantástica decisión es porque Chari quiere a su pareja, quiere seguir con él, y a pesar de estar mal con él, lo respeta. Chari es una mujer respetuosa, que puede jugar con fuego, pero si juega es porque sabe que no se va a quemar.

Yo soy de esas personas que se sienten identificadas con Chari, que viendo su entrevista con Mercedes Milá, sintieron mucha ternura y que no entienden esa doble moral española, que se puede ver constantemente en este fantástico país y que es con la que se juzga injustamente a Chari.

Perdido en mi universo gris

Sábado, 04 de Diciembre de 2010 15:34

Se encontró en un universo perdido dentro de un entorno que no entendía ni le entendía. Se creían su diferencia y su malhumor, y creían que su universo perdido estaría desolado para siempre. Vivían pensando que los dos universos perdidos más parecidos se entendían porque los dos eran universos perdidos y desolados, pero quizás eran los universos grises que se podían entender desde una visión global.

Futuro. Ese entorno incomprensible estaba mezclado con una marea de futurismo que le horrorizaba, se hacía preguntas existenciales que antes había respondido con afirmaciones que entendía como válidas y además como correctas.

Y en ese contexto de miedo, de terror, de incomprensión, aparecía una vez más el amor. Ese amor vacío que no conocía él y que parecía que no lo conocería hasta un futuro que finalmente fue bastante próximo, ya que esa diferencia y ese malhumor del primer párrafo no era del todo cierto.

Sentir es vivir en tu cuerpo y creer y pedir y desear y no sentir. Vivir es no soñar. Él vivía a ratos, cuando no se aburría, y sentía pocas veces el amor. Pensaba otras muchas, aunque no siempre en lo que debía pensar. Su pensamiento era rebelde y a veces, absurdo.

Nunca creyó en la justicia, en ese entorno lleno de hipocresía y dictadura. Nunca sentía como los demás y a veces dudaba de cosas de las que antes nunca había dudado. Sabía que era especial, diferente y único, pero dentro de su particularidad, era muy normal. A veces cuando estaba solo, hablaba con su sombra. ¿Y sabes qué? Era él mismo y se lo pasaba genial, más que cuando vivía acompañado.

Y es que cada vez que dices que te vas, yo te odio aunque sonría sin parar.

Esta entrada supongo que nadie la entenderá porque es mi camino, y mi camino... "No es tu camino", pero aún y así, espero que cada uno la asocie a su vida, y me cuente algo interesante. Espero sorprenderme de como asocíais mi camino a vuestro camino.

I don't belong here

Viernes, 19 de Noviembre de 2010 23:59

Uno vive. Y cuando vive, siente. A veces se sienten emociones agradables, y otras muchas emociones malas. Un amigo mío dice que en la vida se siente por igual, que todo es un equilibrio en el que si sientes muchas emociones agradables y vives experiencias buenas, las contrapondrás con emociones malas y experiencias que preferirás no recordar. Yo como vivo en una constante inconstancia, ya que soy totalmente inconstante, a veces vivo emociones agradables y experiencias positivas, y en cierta manera, sí que he experimentado muchas emociones malas y experiencias negativas. Mi falta de constancia me provoca que pase de un lado al otro con cierta facilidad, y aunque lo disimulo muy bien con una imagen fría y permanente, puedo recorrer en poco tiempo los dos extremos.

Una de esas emociones malas que he experimentado más en mi vida es el sentimiento de "I don't belong here". Es posiblemente el sentimiento negativo que más he sentido. Muchísimas veces me he sentido fuera de lugar. He sentido que era muy diferente a los demás, a todo el mundo, y cuando he estado acompañado por unas personas en concreto, me he sentido particularmente muy diferente a ellos.

Quizás a primera vista para todos, puedo llegar a ser uno más. ¡Pero me he visto siempre tan raro! Hay millones de cosas que no me gustan nada, tengo millones de manías que no comparto con los demás, hay millones de cosas que hacen que no me adapte y que prefiera no compartir con los demás. ¡Me he sentido tan raro y tan incomprendido!

Puedes estar alrededor de un gran número de personas, pero mientras estás con ellas puedes sentirte vació interiormente y exteriormente. Y yo contra eso jamás he podido luchar. Soy consciente de que soy muy tolerante, pero no consiento muchas cosas y por eso, me he sentido diferente. Además, jamás he pensado en todo como los demás, jamás he dicho lo que se ha querido escuchar y jamás, me he reído por cosas que no me han hecho gracia. Sí, señores, ver gente cayéndose en un programa humorístico de videos, ni ayer, ni hoy, ni mañana, me hizo, me hace, ni me hará gracia. Y no es mi culpa.

Eso de caerse me marcó. Me acuerdo que un día, con más de veinte personas de mi edad de entonces, vimos una serie de videos para mí aburridos, para ellos graciosos, de gente cayéndose. ¡No hay programa más aburrido y más estúpido que un programa de ese tipo! ¡Los prohibiría todos! ¡Los odio!

Sí, soy raro, posiblemente os encanten y os habéis reído durante horas con eso, pero yo huyo de toda crueldad. Ver la película "Freaks" del director Tod Browning (película a partir de la cual surgió el término freak con el significado que ahora tiene) me horrorizó. La vi espantosa, me traumatizó, y soy consciente de que mucha gente si la ve, disfrutará y se reirá.

Pero... ¿por qué? Soy consciente que sí, que yo soy el raro, que me encanta corregir, tirar pullitas a todos, que odio cosas que son inodioables, que no me gustan cosas que se han establecido como correctas, pero bueno...

Quizás si en tantas ocasiones no me he sentido cómodo estando acompañado ha sido porque no me han aportado ni transparencia, ni interés, ni fidelidad con uno mismo (sí uno no es fiel con uno mismo jamás lo será con los demás), ni un sinfín de elementos que yo necesito, y que a mucha gente para pasar un rato le sobran.

I don't belong here. ¿Y qué?

Sonrisa

Viernes, 05 de Noviembre de 2010 22:52

¡Hola! Pues después de tantas entradas con títulos largos, rebuscados y complejos, toca una entrada con un título corto, sencillo y simple. Será la única entrada que contenga una sola palabra en el título, pero aún y así, no será la entrada con menos palabras de las que llevo hasta ahora. Aunque siempre y últimamente más, he estado muy influenciado por vanguardismos, a veces es bueno hacer algo diferente.

Esta entrada no va a ser como la mayoría de las que he escrito hasta ahora, ya que no voy a hablar sobre un tema concreto, y de hecho no me he planteado el tema. El título sí, va dedicado a la canción que estoy escuchando de Ana Torroja porque me está llenando de positivismo mientras escribo cada palabra de esto.

Tengo tantas entradas pensadas que después nunca hago, que si hay alguien que me lee y le gusta "No soy tu camino", le prometo que esto continuará. No será el blog más constante de la historia mundial de blogs porque de hecho yo no soy constante, pero bueno, seguiremos haciendo entradas cuando me apetezca y tenga tiempo.

Tiempo. Estoy hasta ahí de cosas. No tengo tiempo, chicos. Es cierto que siempre me ha gustado eso de ser un chico ocupado, muy ocupado en mi caso, pero cuando realmente lo eres, te das cuenta que es realmente agotador. No tengo tiempo para nada, es la verdad. No tengo tiempo, cuando eres más jovencito (y eso que aún soy jovencísimo) soñaba con ser un hombre muy ocupado, de esos que tienen que consultar la agenda constantemente, de esos que viven pendientes del reloj, y ahora que lo soy ya no me gusta.

Muchas veces pasa eso. Quieres algo y cuando lo tienes te deja de gustar. A veces, te hace más feliz el camino (yo no soy tu camino recuérdalo) que la llegada. Eres más feliz buscando algo que cuando lo encuentras. La vida no es más que una búsqueda continúa y a veces, incluso, te encuentras a ti mismo. Cuando alguien se suicida es porque no ha encontrado un objetivo en su vida, porque no tiene sueños, porque se ve inútil. Yo sé que tengo millones de cosas que hacer aún, millones de experiencias que vivir y tengo algunos sueños ("Ser amigo de Mickey Mouse también me gustaría") y objetivos que cumplir. Quiero llegar lejos. Sí, soy ambicioso, pero es que si no lo eres te acabas perdiendo en tu universo gris que diría Nena Daconte.

Yo no vivo para morir. Yo vivo para vivir y quizás es esa la base de todo, ¿no?

Copio la letra de la canción que he estado escuchando y que personalmente me encanta. Soy consciente de que nadie se la leerá, pero bueno, a mí me gusta.

Enciendo velas en la madrugada,

voy deshojando flores en mi almohada,

mirando al techo me dejo llevar a otra realidad.

Y observo el sol que entra por mi ventana,

que me despeja y renueva mis ganas,

miro al espejo y me pegunto que me espera fuera.

Y siento todo tan brillante y tan magnético,

nada ni nadie puede hacer que me derrumbe

hoy que tiemble el suelo que allá voy,

pisando fuerte y sin reloj

Tengo una sonrisa para regalarte,

tengo mil cartas de amor, y tengo

todo el tiempo que perdí sin ver el sol.

Tengo mil historias que quiero

contarte escondidas en mi voz.

No quiero dejar nada por sentir,

ya sé quien soy.

Y salgo a pasear entre la gente,

y juego a imaginar de donde vienen,

y me enamoro de cada rincón

dejando al corazón volar.

Y extiendo la ciudad mirando al frente,

esta mañana el mundo es diferente,

descubro tantas cosas que no vi por no querermeÂ…

Y siento todo tan brillante y tan magnético,

nada ni nadie puede hacer que me derrumbe

hoy que tiemble el suelo que allá voy,

pisando fuerte y sin reloj

Tengo una sonrisa para regalarte,

tengo mil cartas de amor, y tengo

todo el tiempo que perdí sin ver el sol.

Tengo mil historias que quiero

contarte escondidas en mi voz.

No quiero dejar nada por sentir,

ya sé quien soy.

Y al fin se que amanece y me respira la mañana,

deshacer las vendas que ocultaban mi mirada,

no quiero que la prisa me obligue a no ver nada,

por fin la lluvia me tocaÂ…

Tengo una sonrisa para regalarte,

tengo mil cartas de amor, y tengo

todo el tiempo que perdí sin ver el sol.

Tengo mil historias que quiero

contarte escondidas en mi voz.

No quiero dejar nada por sentir,

ya sé quien soy.

Por cierto, la foto es de Carla Bruni, una mujer que me encanta. Es fantástica y perfecta.

Y vivir en tus esquinas...

Lunes, 18 de Octubre de 2010 23:45

Este texto es una traducción de lo que escribí en catalán una noche de otoño de hace unos años. Recuerdo que me perdí pensando en un mundo que no conocía, que me inspiré en ella sin conocerla y la dueña de mis más profundas líneas sabe que ahora y siempre la quiero.

Llevo tiempo pensando en ti. En tu silueta, en lo que no veo y que escondes. Sigo pensando que quizás no te tendré, que cuando se hicieron las medias naranjas, mi otra mitad fue exprimida y por eso jamás te encontraré. Quizás son solo un conjunto de casualidades apocalípticas por las que no te encuentro. Quizás soy demasiado inmaduro, no lo sé.

Aunque no hablo de tu existencia con seguridad y quizás estoy hablando de una utopía que me he montado esta noche, que sepas que pienso en ti muchísimo, que me iría a dormir quinientas noches y posiblemente en mil, me sentiría muy solo. Que podría ser muy feliz sin ti, que mi mundo no se convertirá en tu mundo jamás, pero sí que podríamos hacer juntos unos mundos nuevos, ¿no?

Sin querer me pierdo en el mundo que no conozco de tus enaguas, me quiero perder en un mundo que me aburre pero no paro de pensar en ti. Eres especial. Sí, se lo he dicho a varias. ¿Y qué? Contigo lo siento de verdad. También eso se lo he dicho a alguna más, pero créeme que lo que estoy pensando esta noche es mucho más profundo que lo que pudiera compartir con las mil chicas con las que compartiría las mil noches en las que me sentiría solo de las quinientas noches que pasaría sin tus abrazos.

No pretendo que me veas y sientas una explosión en tu interior, que sea un flechazo de esos que sienten las niñatas, porque si fuera así no me gustarías nada, ni un poquito. Pero me encantaría que si me ves una vez, te gustara verme otra, de esa forma me harías un poquito más feliz que el día anterior. Y si por el contrario no te apetece verme más, espero que sea porque tu amor hacia mí es como un abismo de desesperación en que tu más mínimo pensamiento te provoca un valle de desenfreno.

Espero que me sepas entender, que me sepas comprender, que entiendas que soy complicado y que estar conmigo no es la opción práctica. Espero que no mientas cuando me beses, cuando me comas y me quemes de calor, para que el nulo vacío que exista entre tu cuerpo y el mío sea invisible y vaya más allá de la física. Que no sea efímero.

Quiero saber lo que es rozar todas las esquinas de tu cuerpo para vivir en cada una para siempre y así no volver a entender su ausencia. Quiero ser el único que te mire a los ojos mientras te dice "te quiero" y es que en lo más profundo de mi ser, en aquello que nadie entiende, ni entenderá -y es que soy raro-, hay un hueco capaz de mezclar mi mundo con el tuyo.

Algún día serás el árbol y yo el vehemente viento que consiga arrastrar y romper tus hojas o el néctar de tus cristalinos ojos.

Ser amigo de Micky Mouse también me gustaría

Sábado, 18 de Septiembre de 2010 16:55

Todos y cada uno de nosotros, de las personas y personajes que formamos este mundo y no otro, tenemos una serie de sueños o de cosas que queremos realizar antes de morir.

Yo... Yo tengo muchísimos, algunos de ellos más posibles que otros y ahora os voy a recoger algunos.

Uno de mis sueños, es ser el novio de Helen Lindes (durante un día, que estoy ocupado sentimentalmente), y compartir con ella todo tipo de cosas. Poder besarla, pasar momentos de intimidad y que no exista espacio libre entre su cuerpo y el mío. Me encantaría hacer millones de cosas con Helen Lindes.

Otro de mis sueños es hacer la costa oeste de Estados Unidos en una Harley-Davidson. Sería tan apasionante, tan emocionante, que desde pequeño siempre he tenido ese sueño. Viajar siempre me ha gustado, y por eso muchos de mis sueños se basan en experiencias en lugares exóticos para mí, ya sean países nórdicos como Suecia, países latinos como República Dominicana o países orientales como Japón.

Desde pequeño siempre he soñado en bañarme en un Onsen. Un Onsen es como un balneario de aguas termales en plena naturaleza y por lo tanto, son unos centros de relajación naturales. Desde pequeño, he visto estos centros en series basadas en el mundo japonés, y me parecen unos lugares mágicos. Cuando he hecho yoga y he querido imaginar un lugar idílico siempre me he imaginado desnudo en un Onsen. Tu cuerpo desnudo dentro de la naturaleza siendo un elemento más de ese paisaje natural, limpiando tu cuerpo y tu alma, debe ser algo impagable. Algo único.

También me encantaría triunfar. Triunfar profesionalmente. Ser el mejor en mi profesión. Tener reconocimiento profesional, que no fama. Hago este matiz porque mucha gente confunde reconocimiento con fama, y para mí el reconocimiento es algo necesario e importante. La fama es superflua en mi vida. Por otra parte, entiendo que un chico de mi edad sin las ideas claras, como la mayoría de chicos nacidos hace unos veinte años, piensa que la felicidad es fama y dinero, pero pienso que llega un momento en tu vida en el que te das cuenta que es más importante la autorrealización personal y que en esa autorrealización personal intervienen factores como el reconocimiento.

Otra cosa que me gusta realizar antes de mi muerte es ir a un concierto de todos esos grupos o cantantes que me gustan. Pero conciertos intimistas, en petit comité y viviéndolos a pocos metros de la caja de música. Sería muy especial para mí.

También me gustaría tener la casa llena de Mirós. Bocetos de Joan Miró, cuadros y esculturas suyas originales. Sería una forma de relajarme y de ser feliz. Contemplar siempre que quisiera los cuadros de este artista y poder encontrar cada día algún detalle nuevo en sus cuadros, unos cuadros simplistas, sería algo que me encantaría. Soy de esas personas tan seguidoras de Miró, que con mirar un cuadro de este artista, solo con mirarlo, me pasaría horas siendo muy feliz.

Otro sueño que tengo es hacer la Maratón des Sables, en el desierto del Sahara. Una maratón de muchísimos kilómetros y muy dura, donde uno debe estar muy preparado físicamente y mentalmente y que es conocida por el gran compañerismo que hay entre rivales. La sensación de terminar algo que he comenzado es de la sensaciones que más me gustan, y después de vivir una experiencia como esa, supongo que me sentiría muy feliz.

Volar en globo aerostático es otra cosa que me gustaría hacer. Supongo que dentro de pocos meses, lo haré, ya que nunca he tenido la oportunidad, pero me gusta la idea. Me encanta volar, y ahí, tan cerca del aire, me agrada.

Además de todos estos sueños, tengo muchos otros.

Mi parte infantil aún no se ha muerto y por eso aún sueño con vivir durante unos días en la Edad Media, viajar a la Luna, ser Harry Potter en los libros de J.K.Rowling, ser Jack en Lost durante una semana, y compartir una comida con Emma García.

Ser amigo de Mickey Mouse, también me gustaría. Quizás un día me invita a su casa, quién sabe.

Un aplauso por las personas que sienten de verdad

Martes, 31 de Agosto de 2010 00:15

Hoy viendo Mujeres y Hombres y Viceversa, el divertido dating show televisivo que cada día se emite en T5 con gran éxito y que presenta con gran soltura nuestra adorada Emma García, me he inspirado y he decidido escribir una nueva entrada para el blog.

Silvia, la actual tronista, ha protagonizado uno de los momentos más emotivos del programa. Silvia, durante su trayectoria en el trono, está viviendo el programa con todas sus consecuencias y creo que está haciendo uno de los tronos más limpios y legales de los que llevamos hasta ahora. Silvia está cumpliendo las normas, lo está viviendo al máximo y eso se nota, por eso, cuando hoy se le ha ido su pretendiente preferido, al que quería y por el que empezaba a sentir mucho, se ha puesto a llorar.

Pero este hecho, no viene de nuevas, Silvia está destacando por sus cambios de humor, por llorar y al momento reír, y aunque ella en etapas anteriores no me gustó como pretendienta porque falló al programa, la tengo que felicitar por la intensidad y por la sinceridad con la que está viviendo el trono.

Y ahora, después de felicitar a Silvia Sicilia por el trono que está haciendo, toca el turno de Amal. La ignorante, la vulgar, la ordinaria, la alejada de mis cánones de belleza (básicamente la veo horrorosa), la interesada, la oportunista, la mentirosa, la choni de Amal. Esa misma que no quiere a chicos menores de 24 años (sí, eso me llegó, los chicos menores de 24 años somos fantásticos), pero que a veces, muchas veces además, se pasa su norma por donde todos sabemos. Critico un comentario que le ha hecho a Silvia, algo así como: "No te tomes tan en serio esto, eso de llorar y pasarlo mal, no…", es que, ¿Silvia es la culpable de sentir y de vivir al máximo su vida?

Con ese único comentario ha demostrado una vez más que no se merece tener el trono, que está ahí por fama y dinero y que a la que pueda fallará al programa. Amal, ha demostrado muchas veces que tiene limitaciones, que solo sabe decir: "No me rayes, tio. Que no, colega. Que no…". Amal es de esas mujeres chonis que habla mucho y dice poco. Jamás he escuchado algo interesante de ella.

Su comentario hacia Silvia me ha llegado y me ha acercado mucho más a Silvia. Hoy me he solidarizado con Silvia. Que la persona que te gusta, te diga que no quiere nada contigo, y que encima la persona a la que has ayudado, te traicione en plató y diga de querer conocer a quién tu quieres, después de decir que se ha tirado a quien realmente te gusta, y que para acabar te haga sentir culpable por sentir y amar es una putada.

Silvia es de esas mujeres que siente, que vive sus sentimientos al máximo y por eso se equivoca. Silvia es una mujer que lo vive, y como yo me solidarizo con los sentimientos de verdad, hoy mi blog va dedicado a ella, y con ella a todas esas personas que viven sus sentimientos al máximo, que sienten su vida y su amor, y se enamoran hasta dejar todo su cuerpo y su alma por la persona que quieren.

Hoy va por los sentimientos de verdad. Y dejo una pregunta, ¿tú eres de sentir o de fingir?

Espero que os expliquéis bastante. :)

Un bicho llamado Rahab con un vestido de temporada pasada que además le sentaba mal

Jueves, 19 de Agosto de 2010 21:48

Hoy era un día rutinario, hasta que he visto a alguien que ha cambiado el trascurso de mi rutina. Hoy he visto a una persona que me ha traído malos sentimientos. De esas personas del pasado, que ves y quieres evitar. De esas que nunca traen nada bueno y que te das cuenta, que por mucho que pasa el tiempo, no evolucionan.

Y aunque se que esto es difícil que lo pueda leer, se lo dedico a todas esas personas que se creen especiales sin serlo, a esas personas que miran con la misma cara de prepotencia que han tenido siempre, y que se creen Marylin Monroe, siendo princesas desterradas con tacones que pisan bahorrina. Va por vosotras.

Estabas ahí haciéndote la disimulada. Pensando que te miraba y que eras tan especial y tan transcendental en mi vida como tiempo atrás. Pero no te equivoques, desde el primer día en que nos dijimos adiós, y con la decepción que acompañó a ese adiós, hiciste que en ti no viera a la persona especial que te decía que eras tiempo atrás. Jamás fuiste especial y como tal, fui yo el tonto y el idiota por creer lo contrario.

Mirabas con esa cara de felicidad que has tenido siempre, esa cara de hipocresía, de odio, de envidia. Siempre fuiste una persona envidiosa, siempre quisiste ser la más y te quedaste en el intento. Valoro tu inteligencia, soy consciente de que tu inteligencia es mayor que los menos de dos dedos que tienes de frente, pero una inteligencia como la tuya es atroz. Y de eso, hace tiempo que se que no lo quiero en mi vida.

Puede ser que el que lo pasara mal fuera yo, pero aprender a distinguir entre personas y bichos cruentos me sabe a gloría. Contigo aprendí la mayor mejor lección de mi vida, aprendí que Rahab, la ramera, no solamente aparecía en el libro sagrado para los cristianos y para los judíos, sino que la tenía demasiado cerca.

Gracias por todas las lecciones que me diste, espero que todo el mundo tenga en su vida en algún momento a alguien que se crea Marylin Monroe, siendo una princesa desterrada con tacones que pisa bahorrina, porque después vivir sin ellas es gratificante.

Por cierto, el vestido que llevabas era de temporada pasada y además no te quedaba bien.

Una conejita, un león, una ovejita y hasta un ratón

Lunes, 16 de Agosto de 2010 16:52

Había una vez una conejita que se llamaba Tona. Tona caminaba y caminaba por el campo con sus dos amiguitos, la oveja Orejita y el león Timo. Juntos eran felices, corrían y jugaban. A veces incluso se olvidaban del reloj y pasaban noches y días, sin comer, sin dormir, corriendo y jugando. Eran felices. La felicidad es efímera. A veces es engañosa. A veces piensas que eres feliz y no lo eres. No era el caso de Tona, Tona era feliz, pero todo cambió. Un día mientras el león Timo corría por las praderas, apareció en su vida el ratoncito Nariz y le asustó. El ratoncito Nariz tenía mucho miedo y persiguió al león Timo por todas las praderas, hasta que lo pilló y se lo comió. La oveja Orejita y Tona se quedaron sin su amiguito Timo. Y lloraron. Llorando mucho.

Pasó el tiempo, y Tona, nuestra protagonista, aprendió a vivir sin Timo, le sorprendía la facilidad que tenían los animalitos de acostumbrarse a la ausencia de alguien que para ellos era importante. Pero Tona sabía que era lo mejor. Tona buscó por las praderas a otros animalitos con los que jugar. La ovejita Orejita era muy divertida, pero a veces no escuchaba bien y por eso, necesitaba a alguien que además de jugar, la escuchara. Y la conejita Tona encontró a muchos animalitos divertidos, diferentes y todos muy bonitos.

Pasaba el tiempo y algunos de esos animalitos tan divertidos, diferentes pero tan bonitos le decepcionaban. Muchas cosas no le gustaban de esos animalitos, pero para sustituir al león Timo aceptaba a todos los animalitos. Así no era feliz, pero era lo más fácil. Aparentaba felicidad y además estaba rodeada de gente. ¡Qué lista es nuestra conejita!

Las personas como los conejitos nos quedamos con lo práctico, somos seres simples que buscamos lo fácil. Buscamos una vida sencilla, sin complicaciones. Una vida mediocre. Una vida sin altibajos. Una vida como la de un zopilote, una vida de zopilote, una vida de animal. Pero es así, siempre ha sido así y quizás es lo mejor.

Esta entrada viene de que yo también a veces cojo lo fácil, pero bueno... Pido disculpas por el vocabulario simple, por la historia que nadie entenderá y por el infantilismo de mis personajes. Pero soy así.

La foto es Adriana Abenia, una chica que me encanta.

Saludos

GANAR DEBORAH al 27522

Domingo, 25 de Julio de 2010 17:38

¿Qué este concurso lo debe ganar Mariajo? No.

¿Qué este concurso lo debe ganar Parris? Tampoco.

Supervivientes 2010 es para DEBORAH. Ella ha sido la única concursante de los que quedan, que no ha sobreactuado, que no ha fingido, y que tampoco nos ha mentido, como dicen todos los excompañeros de que es igual delante que detrás de cámara.

Ella es una mujer libre, que se ha juntado con quién le ha dado la gana y que por eso ha tenido amigos de todos los bandos.

Ha sido íntima de la anónima marginada, Nerea. Ha sido íntima del anónimo muy integrado, Román. Se ha llevado genial con la famosa Mireia, y es que ella no se une a grupos, ni a bandos, ella va por libre y esa independencia es la que hizo que nominara a Mariajo. Mariajo le hizo la vida imposible y lo pagó.

Debbie ha trabajado mucho (como dicen los excompañeros), no se ha quejado por la comida nunca y además ha ganado tres pruebas de inmunidad, ¿acaso eso no demuestra que es una gran superviviente?

Ella ha sonreído, se ha divertido y ella no ha ido de víctima en ningún momento como sus dos rivales en la final.

Desde mi blog, le deseo toda la suerte del mundo para que gane.

GANAR DEBORAH al 27522

Sobre este blog...

"No soy tu camino" es una de las negaciones que hace Nena daconte con su primer single, Idiota. Idiota habla del miedo, algo que todos tenemos presente en nuestras vidas en mayor o menor medida. "No soy tu camino" hablará de los sentimientos de un chico catalán, de sus gustos, de sus miedos, de su búsqueda de ideales, de sus sueños, de sus críticas, de sus opiniones... "No soy tu camino" no hablará de un tema concreto, hablará de un conjunto de temas que forman mi camino, y que a pesar de todo, no es tu camino.
Creado por
Categorías
Archivo
  Comunidad de blogs de televisión FormulaTV | Aviso Legal | Publicidad