Ayer se emitió el primer capÃtulo de la serie "
Isabel" en La1 después de un retraso de 8 meses, ya que en su dÃa debió competir con "
Toledo", otra serie ambientada en la realeza castellana del Medievo y emitida por Antena 3. Por fortuna para dicha serie aunque fue un fracaso en su momento, ambas no coincidieron en emisión. Su estreno en la pública fue un rotundo éxito de audiencia con más de
3 millones y medio de espectadores y un gran 20.1% de share.
El primer minuto del capÃtulo 1 de "Isabel' –invito a verlo- es cine de altura, del que casi no se produce en España. Tres primeros planos brutales: uno lateral del rey agonizando hasta la muerte en su trono, su cáliz caÃdo en el suelo con el vino derramado y una mano ya sin vida que decora un anillo sÃmbolo de poder y de las disputas que son la historia de esta serie y la historia de nuestro paÃs. Tras esto, cambio de localización, cambio de enfoque, cambio de luz, de velocidad: pasillos del palacio. Y para acabar con un primer minuto magistral, un jinete cabalgando al alba por los campos de Castilla.
Una delicia, como la música que ha acompañado a todo el capÃtulo y que ha narrado tanto o más que el guión dialogado por los personajes. El capÃtulo se ha enriquecido con escenas mudas, tan sólo la música acompañaba el interpretar mudo de los actores. En esto, como en el primer minuto del capÃtulo que bien resume la calidad del resto, cabe destacar por encima de todo el buen trabajo de dirección y de fotografÃa. Un área esta última que ha resultado admirable, pues cada aposento, cada pasillo, cada rincón tenÃa la luz adecuada creando la atmósfera correcta. Sombras, velas, fuegos, amaneceres, anocheceres, antorchas: todo ha sido perfectamente recreado en unos escenarios tan reales que hasta los decorados parecÃan auténticos castillos medievales. Elogiar el trabajo del equipo de guionistas que, sin ser tan numeroso como el de una serie de producción británica o estadounidense, nos presentan un guión con frases redondas, con secuencias que exigen a los actores y sobrio, como merece una serie ambientada en esta época.
Mención aparte merece el reparto de actores de la serie. Todos ellos con experiencia a sus espaldas. En muchos casos, trayectoria no sólo delante de cámaras, sino encima de las tablas. Ginés GarcÃa Millán, inconmensurable en su interpretación de Juan Pacheco. Basta con haberle visto en un escenario dando vida a Don Juan Tenorio para estar en la certeza de que los responsables de casting no se equivocaban. Michelle Jennerque es la encargada de dar vida a la reina Isabel. A simple vista, su fÃsico no es el que esperarÃamos que tuviera la reina católica. Pero, a pesar de los reparos iniciales, defiende el "papelón" de interpretar a un personaje tan relevante y del que, al mismo tiempo, conocemos tan poco
A destacar también el trabajo de
Clara SanchÃs en el papel de Isabel de Portugal, una reina
perturbada por la pérdida de su marido y por la lejanÃa de sus hijos. Pocas son las oportunidades que tiene esta actriz de aparecer durante el capÃtulo, pero bien aprovechadas provocando compungimiento y pena en el espectador. Sensaciones difÃciles de conseguir a través de la pequeña pantalla. No está mal tampoco
Pedro Casablanc en su papel de
arzobispo de Toledo. Ha sabido dotarle de cierto aire poderoso sin caer en la trampa patética de cubrir de malignidad cada acto de su personaje como si de un dibujo animado se tratase.
Las interpretaciones más flojas en este primer capÃtulo a mi modo de ver han corrido a cargo de Pablo Derqui, pues sólo las ropas nos recordaban que se trataba del rey, y de Victor ElÃas, quien logra captar el tono pusilánime del infante Alfonso, aunque es incapaz de dotar a su personaje de más registro que ese. No quiero terminar este análisis del primer capÃtulo de "Isabel" sin mencionar dos puntos: sus desnudos y la duración. Los 70 minutos (algo más largo que las series americanas y más corto que el resto de series españolas), dejan al espectador con ganas de más y permiten un mayor ritmo narrativo. Sobre los desnudos, creo que sin ser necesarios en las escenas en las que han aparecido, tampoco han sobrado o estorbado."Isabel", al parecer después de la emisión de este primer capÃtulo, es de esas ficciones que te hacen olvidar que más allá de nuestras fronteras hay otras producciones. Es de esas pocas series made in Spain que satisfacen al telespectador.