Tras una
premiere decididamente nihilista, muchos dábamos por hecho que las aguas volverÃan a su cauce a partir de este 6x03. Pues bien,
no ha sido asÃ. O al menos, no en gran medida. Haciendo gala de un equilibrio muy entusiasta, "
Epic Fail" encuentra el término medio entre la historia del psiquiátrico y los capÃtulos clásicos, oscilando entre lo personal y lo profesional como pocas veces se habÃa visto hasta ahora en la serie. Con resultados muy positivos, por cierto.
En lÃneas generales, dejamos atrás la camisa de fuerza y nos embutimos de nuevo en la bata médica, aunque a estas alturas resulta obvio que la vestimenta viene a ser lo de menos.
Analicemos por qué esta 6ª temporada promete ser desgarradoramente buena...
En primer lugar, me gustarÃa comentar el hecho de que los guionistas parecen haber superado en esta nueva tanda de episodios su pánico hacia la continuidad, y no negaré que esto es algo que me agrada bastante. Siguen siendo capÃtulos autoconclusivos, pero las lÃneas personales se han tornado en algo bastante más pudiente y menos efÃmero.
Por otro lado, se confirman las sospechas de que House está encaminado a evolucionar, y dejar atrás esa carcasa de personaje plano que siempre le ha limitado. Aunque sus apariciones en "Epic Fail" son más bien escasas, algo muy comprensible si tenemos en cuenta que la premiere estuvo prácticamente monopolizada por él, a lo largo de este capÃtulo hemos tenido la oportunidad de verle ejercer los rol de persona sensato e incluso consejero, haciendo las veces de asesor matrimonial para auxiliar a Trece en su naufragante relación con Foreman.
Aun no tengo claro si el internamiento en el psiquiátrico le ha reforzado mentalmente, o si en realidad ha salido de este completamente lobotomizado, pero lo que sà doy ya por hecho es que este cambio de bipolaridad puede dar muchÃsimo juego en futuros episodios. Aunque en su justa medida, el doctor sigue siendo el paciente. Consecuentemente, y esto supone una grata noticia, la lÃnea argumental del psiquiátrico no ha llegado a su fin, y es probable que en los capÃtulos venideros tengamos la oportunidad de ser testigos de otro de los grandes diálogos que House y su improvisado psicólogo, de cuyo nombre no quiero acordarme, mantienen durante las sesiones de terapia.
Desprovisto voluntariamente de la medicina, House se ve obligado a buscar otros entretenimientos que mitiguen su desidia vital, razón por la que se sumerge junto a Wilson, que ahora resulta ser ducho en el arte de la cocina, e intenta aprender de este. Esto tiene como consecuencia un par de diálogos desternillantes, con las tan consabidas como imprescindibles metáforas, que conforman la faceta cómica del capÃtulo. Aun asÃ, House no consigue desentenderse del mundo de la medicina, razón por la que aplica compulsivamente sus conocimientos a un entorno inexplorado, por el que no tarda demasiado tiempo en perder el interés.
Para cuando Wilson y Cuddy comienzan a sospechar que el ex-doctor, desprovisto ya de pasatiempos, podrÃa estar sufriendo una recaÃda, no dudan en recriminárselo. Y House, con la misma escasez de pelos en la lengua, aclara el intencionado malentendido con una de esas reacciones que no son plato de buen gusto para nadie que no sea él mismo. Hilarante réplica, que deja a las dos únicas personas que acostumbran a preocuparse por él con la palabra en la boca.
Y es que la auténtica droga de House no es la Vicodina, si no los rompecabezas médicos, como asimila con sentimientos encontrados en la fase final del episodio. Después de tres capÃtulos sabáticos, lo más seguro es que volvamos a verle ejercer en el cercano 6x04.
Y mientras el doctor cojo vive su propia y particular redención, Foreman está más cerca que nunca de convertirse en una réplica suya. Muy quijotesco.
No obstante, él sigue empecinado en no ser consciente de ello. Y es en su empeño por evitar seguir la estela de su mentor y eludir sus métodos a toda costa cuando, inexorablemente, cada vez nos recuerda más a él.
Los planos de la escena en la que conversa con Cameron, donde la pelota en la que House atesora todos sus sentimientos negativos adquiere el don de la omnipresencia, son inequÃvocamente explÃcitos. Imagino que al verle manosear la esfera a muchos nos habrán venido a la memoria sus palabras durante la recta final de la 3ª temporada, cuando dimitió alegando que, de seguir a las órdenes de Gregory House, terminarÃa siendo alguien como él. Aunque asà pueda darse a entender, el temor del personaje no es convertirse en House, si no en como él piensa que es House.
Sin embargo, aun le falta mucho para alcanzar el nivel de su jefe. Y para cuando quiere darse cuenta, Eric Foreman ya capitanea un barco sin tripulación. Llegará el dÃa en que pueda aspirar a escribir sÃntomas en la pizarra de House, pero hoy por hoy sigue siendo un cargo para el que no está preparado.
Por cierto, muy curioso el detalle de que diese con la clave del caso de la misma forma que lo habrÃa hecho House. Una prueba más de la evidencia...
De todas formas, parece que, con la ayuda del mismÃsimo House,
Trece ha conseguido remediar sus tiránicos delirios de grandeza.
Por ahora...
Por otro lado, aunque el capÃtulo se lo llevó a todas luces Foreman, tanto Trece como Taub también tuvieron sus momentos de gloria. El encanto de este último podrÃa haberse resentido al desmantelarse el gran dúo que formaba junto a Kuthner, pero si ha sido asÃ, yo por lo menos no me he percatado. A lo largo del episodio se turna la función de mediador entre Foreman y Trece con la de cizañero, traduciéndose en un resultado brillante. Se trata de un personaje cuyo hábitat natural es el segundo plano, y que no necesita acrecentar sus apariciones para hacerse notar.
Las mejores frases de "Epic Fail":
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Esto podrÃa ser lo mejor que haya comido nunca. Y sÃ, incluyendo eso en lo que estás pensando ahora mismo -Dra. Remmy Hadley.
- Internet tenÃa razón -Dr. Eric Foreman.
- ... pero puede que lo único peor para ti que volver a diagnosticar medicina... sea no volver a hacerlo -Director del psiquiátrico, de cuyo nombre sigo sin querer acordarme.
Para terminar, os dejo a continuación un avance del próximo capÃtulo, que apunta a ser un revival de las primeras temporadas:
No me gustarÃa cerrar sin hacer una mención a lo mucho que me apasiona la mecánica a la que los publicistas de FOX se entregan sistemáticamente todas las semanas para promocionar la serie, adelantando cada capÃtulo como un cóctel molotov de tensión y suspense o un despilfarro de adrenalina, a pesar de que cualquier espectador con dos dedos de frente siempre tendrá presente que al lunes siguiente va toparse con algo radicalmente diferente. Interesante...