Desde hace algún tiempo, "
El vampiro prometÃa ser un capÃtulo, cuando menos, interesante. Precisamente por eso me ha sorprendido gratamente que no solo cumpliese la promesa e hiciese justicia a las expectativas, si no que además las superase. HacÃa
mucho tiempo que un capÃtulo de esta serie no me dejaba tan satisfecho.
A estas alturas, es muy sano y recomendable dar por asumido que 'El Internado' nunca remontará la calidad de la que gozaba en sus temporadas iniciales, pero al menos todo apunta ahora a que tendremos la oportunidad de degustar una recta final que, si bien no merecerá ser calificada de antológica, estará a la altura de las circunstancias.
¿Qué ha hecho "El vampiro" para provocarme un cambio de opinión tan repentino y calibrar la balanza hacia el optimismo? En lugar de responder a esta pregunta retótica con algún ridÃculo chiste sobre sangre, prefiero animar al lector a seguir leyendo con el clásico e infalible "Pasen y vean"...
No me encuentro en posición de quejarme: Héctor, uno de mis personajes favoritos, interpretado por un actor merecedor de la misma calificación, está recuperando progresivamente el protagonismo perdido en la última temporada. La inminente muerte (aunque por culpa de los desesperadamente disparatados 'Archivos secretos' sepamos a ciencia cierta que esta no llegará a producirse) es el resorte que impulsa a actuar a Héctor, el detonante que le ha permitido abrir los ojos y ubicarse de nuevo en el eje del entramado.
Por otro lado, en parte parejo a esto, el personaje de Noiret está alcanzando en esta parcela de episodios el cénit de su ciclo, y a diferencia de en el caso de Camilo, son demasiados los que ya saben de su impliación en el Proyecto Géminis, por lo que me atrevo a lanzar una arrisgada afirmación: Noiret no
sobrevivirá a esta temporada. Cierto es que aventuré exactamente lo mismo en la 4ª, y no resultó precisamente acertado.
Otra importante baza a favor de este capÃtulo es la reincorporación de las sorpresas de interés, elemento imprescindible dentro de la serie que llevaba descuidado desde hacÃa tiempo.
A lo largo de "El vampiro" se pueden presenciar múltiples golpes de efecto que, a pesar de estar cuidadosamente elaborados e hilvanados, como contrapunto son musical y escenográficamente maltratados y mutilados, mermando asà el valor que deberÃan tener.
En lugar de impactantes y espontaneos planos que desvelen irremediablemente el hallazgo en cuestión, se recurre a descubrimientos graduales y previsibles a corto plazo. Curiosamente, cuando es esta técnica la que deberÃa ser empleada, se lleva a cabo mediante la mencionada en primer lugar, y viceversa.
Para ejemplificar, me refiero a situaciones como la revelación de que el policÃa forma parte de Géminis o que LucÃa es la cuarta huérfana, sorpresas que pasan desapercibidas a consecuencia de esa mundana y banal despreocupación, cuando deberÃan ser muy tomadas en cuenta.
Asà mismo, no puedo evitar pensar que, de haberse producido estos descubrimientos en la 2ª ó 3ª temporada, ambas secuencias habrÃan gozado de un nivel tajantemente superior.
No obstante, a todas luces el efecto más gratificante de "
El vampiro" es la embriagadora, balsámica y añorada sensación de incertidumbre, inusitada también desde hacÃa mucho tiempo, a la que nos abandonamos una vez concluÃda la emisión.
Nadie alberga la menor idea de qué podrá sucederle a Victoria (aunque presumiblemente huirá de algún modo incoherente y precipitado), quién envÃa las cartas de los reyes a Camilo y Noiret (aunque, también presumiblemente, se trate de MarÃa o Hugo), ni qué ocurrirá a tan solo 3 dÃas del final del curso (en este caso no hay nada de lo que presumir), pero a mà personalmente tampoco me importa: me conformo con pensar en que ahora mismo, ¡por fin!, tengo dudas, que confÃo serán resueltas próximamente.
Interpretaciones:
El capÃtulo se lo han llevado los mismos de siempre, con alguna salvedad y novedades en los principales puestos: Carlos Leal (Noiret), Natalia Millán (Elsa), Amparo Baró (Jacinta), Luis Merlo (Héctor), Pedro Civera (Camilo), Lola Baldrich (LucÃa) y Marta Torné (MarÃa).
Raúl Fernández (FermÃn) y Marta Hazas (Amelia) son actores que han demostrado poseer dotes leves para la interpretación, intermitentes en el caso del primero y mayormenta nulas en el de la segunda, a pesar de que los personajes de ambos cuentan con numerosas oportunidades de lucimiento.
Los 5 mejores momentos de "El vampiro":
5º
El tatuaje intermitente:
Si bien, por las razones que ya he expuesto con anterioridad, este momento no goza de la intensidad requerida, ha sido clave, y se trata sin lugar a dudas del descubrimiento por excelencia del capÃtulo. La identidad de la 4ª huérfana era un misterio que arrastrábamos desde la 2ª temporada, y se debe a eso precisamente el que no me convenza la indiferencia con la que han enfocado el hallazgo. Tras una noche de pasión desenfrenada, durante la que inexplicablemente Héctor no repara en ningún momento en el tatuaje, acierta a verlo cuando LucÃa está dormida. El error de no esocnderlo en el primer plano, subestimando asà a los espectadores mÃnimamente avispados, consigue que cualquier exclamación de sorpres parezca fuera de lugar.
4º
Habitación con aire acondicionado:
Si bien otras semanas prefiero indignarme ante la precipitada conclusión del capÃtulo, en esta ocasión no puedo por menos que darme con un canto en los dientes. Toda una colección de cliffhangers... decentes, uno detrás de otro, que consiguen dejarte con la miel en los labios. Versando sobre la escena final en sÃ, donde Victoria es retenida en la cámara frigorÃfica destinada a recopilar cadáveres, he de decir que considero impescindible, aunque al mismo tiempo imposible, que este muriese. No porque tenga nada en su contra, si no porque el ya olvidado Cayetano no es ni por asomo suficiente para mantener latente la amenaza de la muerte. Si pretenden que el espectador tome en serio a Camilo y Noiret, y garantizarles la credibilidad que todo villano despiado precisa, es vital que un personaje principal fallezca a sus manos a la de ya.
3º
Maltratador es decir poco:
Los flashbacks de Noiret, primordialmente el segundo, nos permiten dibujar con mayor precisión el esquema psicológico del personaje, que ha ascendido varios grados de complejidad. Jackes Noiret parece caracterizarse por una constante bipolaridad, que le empuja a abogar por la humanidad o inhumanidad según la ocasión lo precise. Está dispuesto a ahogar a su mujer, haciendo gala de una frÃvola indiferencia, para segundos después derrumbarse, abrumado por su acto.
La escena de apertura del capÃtulo juega con las emociones tanto de los personajes como del espectador, y a pesar de que esto no resulte lo más mÃnimo novedoso, nunca se habÃa alcanzado este término. Es interesante cómo únicamente la aparición de Noiret logra perturbar la felicidad del grupo de investigadores, truncando la esperanza en desolación. La escena ganarÃa muchos puntos si hubiesen enfocado el descubrimiento de que el policÃa pertenece a Géminis con mayores pretensiones.
A diferencia de otros asuntos y de otra Ãndole, esta secuencia sà es abordada desde la obligada oscuridad que deberÃa rodear cada uno de los misterios de esta serie, por lo que se ha ganado mi beneplácito. No me hubiese disgustado lo más mÃnimo, y de hecho me hubiese conformado, que el capÃtulo finalizase con Camilo y Noiret abrumados por el descubrimiento de dos nuevas cartas, ambas reyes de la baraja. A lo largo de las dos últimas temporadas, en muy contadas ocasiones hemos disfrutado del privilegio de sentirnos tan desconcertados como esta escena nos ha permitido.
Conclusión:
Este capÃtulo simboliza la corroboración definitiva de que 'El Internado' se levanta y sigue luchando, a pesar de que la batalla esté perdida de antemano. Afortunadamente, cuenta con la ventaja (llamémoslo "comodÃn" para no abandonar el registro metafórico de las cartas) de fingir no ser consciente de ello, lo que le permite esforzarse con mayor ahinco.
Tenemos constancia de que las volubles incógnitas, obviando el hecho de que se perdió el interés por ellas, tanto en el caso de los espectadores como de los guionistas, hace mucho tiempo, optarán preferiblemente a resoluciones muy ambiguas, y eso cuando menos. El versátil desenlace de 'El Internado' está cada dÃa más cerca, y de los próximos capÃtulos dependerá el que esté a la altura de las espectativas actuales o no.